Y es así como me escapo,
Como la señorita Lourdes,
Que un día corrió por el traspatio,
Y nunca más se le vio en el barrio.
Soy un hombre,
De esos que se despeinan en la bombonera,
Y escribe palabras de amor en las bancas de los parques.
Me suena tan ilógico,
Que me reste cuando has usado métodos de suma,
Pero el miedo no entiende de minuendos ni de diferencias,
Mucho menos de cocientes y residuos.
Quedamos en que me fui,
Con menos inteligencia que la señorita Lourdes,
Que al menos entendía el camino,
Yo solo seguí una lámpara,
Algo tan sencillo,
Mientras tú suponías,
Que era una vil estrategia.
Fuimos pan y ahora olvido,
Y mientras busco tu color en mis labios,
Tú te acabas mi recuerdo a cucharadas,
Y le vendes tus caricias al pasado.
Víctor H. Salazar.
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